La vainilla es una planta silvestre que los Keqchies de Guatemala empleaban en sus ceremonias religiosas como tributo a la madre naturaleza, por eso la vainilla es considerada una orquídea milenaria y mística.

 Fue descubierta por los totonac, que le dieron el nombre de Xanath” Flor negra”, y la utilizaban con fines medicinales y saborizante, especialmente en bebidas de cacao.

La vainilla es una orquídea trepadora originaria de los bosques tropicales del Sureste de México y Centro América. Entre las especies originarias encontramos: la plantifolia, la guatemalensis y tahitensis.

Se identifica por sus flores blancas con tonos amarillos. Se encuentra referenciada como una de las cuatro flores del Popol Vuh en el pasaje de Xibalbá. Los españoles cuando conocieron el fruto lo asociaron con los frutos de las legumbres que llamaban vainas; y desde ese momento la denominaron vainitas y la exportaron hacia España y desde allí se propagó a otras partes del mundo.

En esa misma época se desarrollaba el cultivo del cacao, y las vainas de vainilla crecían en los árboles de cacao, manteniendo una altura accesible y con arbustos de achiote cercanos.

 Los árboles de cacaos constituían el soporte de la vainilla; la vainilla atraía polinizadores; el madrecacao protegía el suelo de la erosión y brindaba sombra, y los arbustos de achiote alejaban las plagas. De ahí la creencia que el origen de la triada de chocolate Kekchí, era una combinación de cacao, vainilla y achiote

Desde hace siglos la vainilla ha sido usada en la elaboración de alimentos, especialmente dulces como pasteles, flanes, helados y otros productos que encontramos en la gastronomía guatemalteca.