Desde los tiempos ancestrales, como aparece en el libro sagrado de los Mayas El PopolVuh, en la dieta de nuestros indígenas aparece el tepezcuintles, un roedor cuyo origen es de América tropical; los ejemplares adultos pueden llegar a medir 60 a 80 centímetros de largo y alcanzan un peso entre 6 y 12 kilogramos.

Los tepezcuintles eran muy apreciados por las antiguos Mayas, debido a la exquisitez de su carne que preparaban asada o en un guiso especial. Nuestros ancestros tenían una dieta muy variada, no solamente comían maíz, frijoles y hierbas nativas, sino en su dieta estaba incluida la carne de venado cola blanca y otros animales que cazaban. Era una comida muy especial, puesto que existía la creencia que al comer esos animales tomaban sus poderes.

Con la llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI, la gastronomía maya se vio influenciada por la del Viejo continente y las carnes autóctonas fueron sustituidas por la del ganado bovino, la del cerdo y cabras, pero los tepecuintles no fueron olvidados, especialmente en las zonas rurales.

En la actualidad la gastronomía guatemalteca es una fusión de comida morisca, española y mesoamericana.

Hoy día la carne de tepezcuintle es apreciada, debido a que muchos consideran que tiene el sabor parecido a la carne de cerdo, pero es más exquisita. En algunos lugares de Guatemala la sirven encebollada, acompañándola con papas fritas, frijoles y por supuesto con tortillas.

Su carne sustituye a la carne de pollo y cerdo en los tradicionales tamales, especialmente en las áreas rurales. Aunque en los sectores urbanos los platillos de tepezcuintle son considerados exóticos y en algunos casos desagradables.