Hoy en día, Guatemala es un país con un gran porcentaje de población Maya, quienes conservan las costumbres y tradiciones de sus antepasados. Parte de estas costumbres se reflejan en una gastronomía que combina ingredientes y sabores locales característicos de la región.

De acuerdo a la historia, durante la Colonización los españoles trajeron nuevos ingredientes a estas tierras, pero al final terminaron por adaptarse a los autóctonos por la imposibilidad de que sus productos fueran cultivados con éxito. Los lácteos, la carne de vacuno y de pollo, son ejemplo de esos productos que ahora forman parte de la cocina guatemalteca.

La cocina tradicional guatemalteca se basa principalmente en la herencia Maya, donde el maíz y los frijoles son los ingredientes clave. Asimismo, los cultivos de caña de azúcar, plátano, cacao y café, tienen una participación importante dentro de la variedad gastronómica que ofrece.

Existen dos tipos de vertientes en la cocina guatemalteca, una local y otra garífuna. En la cocina local podrá encontrar platos tradicionales como el pepian, un guiso picante de carne con verduras aderezado con una salsa de semillas de sésamo; las hilachas, el suban-ik, el cocido de res, caldo de pollo, los típicos tamales negros y colorados, las enchiladas y las tortillas de maíz al mejor estilo guatemalteco. La cocina garífuna, que recibe una clara influencia de la cocina caribeña, utiliza ingredientes como los mariscos, la yuca, el coco, el plátano, bananos, arroz y las especias.

Guatemala es un lugar increíble donde se puede disfrutar de una gastronomía divertida, producto de una mezcla intercultural que contiene lo mejor de los diferentes estilos, ingredientes y técnicas de otras culturas y que puede apreciarse en sus platos llenos de exquisitos sabores.