La historia gastronómica de Mesoamérica se empieza a escribir con la creación de la piedra de moler, elemento innovador para el procesamiento de varios vegetales, entre ellos, el maíz. Las famosas tortillas guatemaltecas, comienza con la utilización de esta elemento propio de la cocina de los indígenas acateco, de origen Maya, donde las mujeres se reunían alrededor de la piedra, para preparar los alimentos de la tribu.

La forma de este utensilio es bien característico, es de material de piedra volcánica (basalto o andesita) y su forma es rectangular con ángulo trapezoidal y sus esquinas son redondas; la piedra es acompañada por otro utensilio, que es la piedra de machacar o moler (de forma de rodillo) elaborado del mismo material volcánico. Este mobiliario de cocina, es sus presentaciones más elaborada suele tener tres patas o soportes, que según las tradiciones históricas y mitológicas mesoamericanas, simbolizan la niñez, la juventud y la vejez de las mujeres guatemaltecas.

Si bien con las novedades de la tecnología que facilitan las actividades cotidianas, entre ellos, las labores de hogar como la concerniente a utensilios de cocina, la piedra de moler ha perdido espacios entre los hogares, pero aun tiene fidelidad en una pequeña parte de la población (rural, en su mayoría) que cuenta con esta herramienta para procesar el maíz, y elaborar ricas tortillas de forma tradicional. En hogares o puestos de comidas populares, podremos apreciar el procedimiento de la molienda del maíz con la piedra de moler. Si logras verlo, apreciaras toda una tradición de la cocina Guatemalteca.