Los recados guatemaltecos gozan sin duda de un gran reconocimiento a nivel internacional quizás por su sabor fuerte y sus arraigados orígenes culinarios ancestrales. Tal caso es el Subanik, una de las delicias chapinas que es representativa de San Martín Jilotepeque, ubicado en la provincia de Chimaltenango, una región de Guatemala ubicada en la mayor Cordillera de Centroamérica que en la época precolombina fue asentamiento del pueblo cakchiquel.

El Subanik también es conocido como «la comida de Dios» y fue creado en 1770 en el pueblo de San Martín Jilotepeque, Chimaltenango, inspirado en uno de los platos ceremoniales que elaboraban los mayas kaqchiqueles de Guatemala.  Actualmente el plato ha sufrido algunas modificaciones, pero su nombre sigue siendo el mismo, donde la terminación «ik» en la lengua kaqchikel significa que contiene chiles.

El plato consiste en un tipo de guiso muy caldoso de color naranja rojizo hecho a base de tomates, pimientos, achiote y una variedad de carnes y chiles. Las carnes utilizadas son pollo, res y cerdo mientras que generalmente la salsa se elabora con seis o siete tipos diferentes de chiles, entre los que destacan los chiles pimientos, chiles pasas, chiles güaques, chiles secos, chiles olultes y chiles zambos.

Para la preparación del Subanik es necesario colocarlo sobre hojas grandes de mashan que son sujetadas en la parte superior con cuerdas de cibaque o hilos. El utilizar las hojas de mashan le confieren al plato un sabor único y su cocción se realiza al vapor, tal como los tamales. Para degustar este platillo tradicional puede acompañarlo con arroz blanco, tamalitos de masa y sin olvidar una deliciosa horchata.