A principios del siglo XX, en Latinoamérica uno de los cultivos que cobraba auge era el del plátano, debido a que las condiciones de los suelos en cuanto a porosidad y textura, eran las más propicias para esta actividad económica. En Guatemala, este capítulo ha tenido mucha historia, por lo que se ha convertido en uno de los principales productores agrícolas de este ramo, generando una importante fuente de ingresos de exportación y de empleos para el país.

El plátano es una fruta deliciosa y con muchos nutrientes, es rica en vitaminas, minerales y ácido fólico. En tierras guatemaltecas, se producen varios tipos de plátanos entre los cuales se encuentran el Cavendish, la baby banana, el plátano rosa y el plátano macho.

La variedad cavendish es de las más consumidas en el mundo; su tamaño es largo y con un sabor intenso y dulce. El plátano baby es amarillo, pequeño y con un sabor dulce y suave; también se le conoce como plátano orito. El plátano rosa es más pequeño que el cavendish con un exótico color rosado que a veces tiende a morado claro, de sabor dulce y un delicioso aroma. El plátano macho es de color verde intenso por fuera y por dentro es de un amarillo pálido; su sabor es menos dulce y su tamaño es mayor que el de los plátanos que regularmente conocemos. Esta variedad es muy codiciada por los deportistas por la fuente de carbohidratos que contiene y es ideal para tratar los malestares digestivos.

En todos los mercados guatemaltecos podrás encontrar la diversidad de plátanos, por lo que te recomendamos que no esperes para probarlos y disfrutarlos.