En la época prehispánica los pueblos mesoamericanos tenían su propia gastronomía, que no se llegó a perder con la llegada de la colonización española, sino ha mantenido una continuidad hasta hoy día conservando su esencia.

La dieta de nuestros indígenas se basaba con lo que ofrecía la naturaleza: vegetales, raíces, semillas, frutas; pero además se dedicaban a la caza de venado, armadillos, conejos y el coche de monte entre otros.

El coche de monte, el Pecari de collar es conocido en Guatemala como Jabalí; es un jabalí pequeño de cuerpo redondo y grande, con patas delgadas. Se alimenta principalmente de frutas, semillas y algunos invertebrados.

Como los animales no hablaban, los indígenas consideraron que esas criaturas estaban destinadas a alimentar a los seres humanos.

Actualmente la carne de coche de monte es muy valiosa, porque a pesar de ser un animal silvestre resulta ser más sabrosa y aromática que la del cerdo.

Hoy en día el coche de monte se prepara en muchos lugares de Guatemala según el método chojín, un método de preservación que data del siglo XVII; un día antes la carne viene secada a la brasa para deshidratarla y adquirir otro sabor, para luego mezclarla con otros ingredientes y verduras.

Durante las fiestas y la feria de San Sebastián Retalhuleu, el chojín de coche de monte se convirtió en el platillo de tradición culinaria de las casas guatemaltecas para compartir con la familia y amigos en honor al santo. Este platillo es un caldo con un delicioso aroma, que se sirve en cuencos con tamalitos de masa, chile Cobán acompañado de aguardiente.